Desde el Jardín
Jerónimo y sus Excesos

Gabriel P. Naude

 
“........y la vi, era Alexandra Magma, recostada impúdicamente sobre el lienzo del Jardín de las Delicias.........en una mano una estampita de Don Bosco y con la otra, buscando la respuesta a las Delicias.......así la ví...........y caí en un profundo sueño........el sueño más real y húmedo .... que haya tenido”

-Cristhian Liebe (Homofobia, Cap. XIII)

 

Hieronymus, Jeroen, Bosco, Bois.
Los nombres y el hombre.


Hyeronimous Van Aeken - Hieronymus Bosch - Jeroen Bosch - Bosco di Bolduc - Bois de Duc y otros....nació el 2 de Octubre de 1450 en Bolduche (Hentogenbosch) Holanda, lugar cercano a Tilburg, posesión del Duque de Borgoña.

Su familia Van Aeken procedían de Aquisgran y se dedicaban al arte, especialmente a la pintura.

Así, por ser artistas y pintores pertenecían al «gremio». Esto no es un hecho aislado o poco importante en la historia y genio de El Bosco. Pues aquí radica el por qué y como entender de hacerse conocido como El Bosco (en Neerlandés Den Bosch). 


A la muerte de su padre Antonius Van Aeken, su hermano mayor, fue el único con derecho para poder usar gremialmente el apellido Van Aeken (estatutos de los Gremios Corporativos - dígase Masónicos, de la época).

De esta manera, Jeroen adapta como nombre artístico (o de gremio) el nombre obtenido de su ciudad natal. Y asimismo latinizado. Pasando a firmar y hacerse conocer como Hieronymus en lugar de Jeroen.

Para 1463, existen documentos en donde utiliza el supuesto apellido «Den Bosch», aunque es curioso, inclusive, que para 1480 se lo conoce casi popularmente en su país como Die Maerlre (en Neerlandés «Jerónimo el Pintor»).

Las principales influencias pictóricas, más allá de aquellas recibidas desde el gremio mismo, las podemos encontrar en Martin Schongauer, Matthias Grünewald y sin dudas en Alberto Durero. Aunque pueden ser consideradas simplemente como las influencias «externas», pues más allá de que enciclopédicamente se considera a El Bosco como pintor y artista flamenco, las limitaciones y estilos suelen ser tiranos al considerar la amplitud e interpretación de su obra.

No se tiene una información amplia de su formación artística, pero se puede suponer (sin temor a errar demasiado) que aprendió en el taller de su familia, dedicado casi especialmente a la pintura al fresco, a dorar esculturas de madera y a la producción especializada de objetos sagrados, trabajando especialmente en la Catedral de su ciudad.

Cerca del 1480 se casó con Aleyt (Aleid) Van der Mervenne, hija de un burgués rico Goyart Van der Mervenne, el cual aportó como dote, algunos terrenos situados en Oorschot, facilitándole el ascenso social hacia la alta burguesía urbana. Esto fue importantísimo, pues le ubico en un standard social, donde pudo elegir libremente los temas de sus obras (recordar la Inquisición).

En 1486 ingresa en la Vrouwe Broederschap (Cofradía Religiosa de Nuestra Señora), corporación de gran prestigio e influencia, a la que ya desde hacia tiempo pertenecía su esposa.

Es probable que ingrese en ésta para poder protegerse de la inseguridad que se vivía en aquellos tiempos de Inquisición, especialmente para los artistas.

Esta Cofradía era una asociación de laicos dedicados al culto a la virgen y a obras de caridad, pero también involucrada en la factura y puesta de representaciones sacras. Sin duda el contacto con algunos de sus miembros, le sirvió a El Bosco para cultivarse tanto artística como culturalmente. Como dato significante, en 1488 preside el Banquete Anual de la Confraternidad. Y entre 1488 y 1489 pinta las alas del políptico de la Confraternidad.

El Bosco parece enmarcarse en una corriente mística prereformista, aunque podemos decir que es un punto de comienzo solapado del reformismo histórico futuro. Esta corriente comienza con Eckardt, continua con Suso y Taulero, siendo difundida en los Países Bajos por Gerardo Grote, a quien se lo considera el iniciador de la Devotio Moderna (Movimiento religioso de la Edad Media, relacionado al llamado Humanismo Cristiano, una mezcla «letal» de Humanismo y Cristianismo, el cual es uno de los principales contribuyentes del Luteranismo y Calvinismo).

Entre los años 1500 y 1504, no se conoce mucho de él, es muy probable que durante estos años estuviese de viaje por Italia y viviendo en Venecia. Pues podemos decir que, a partir de aquí en estilo de El Bosco cambia en una dirección más técnicamente renacentista. El 9 de Agosto de 1516 muere.

Dime de cuando vienes y te diré quien eres

El nacimiento de El Bosco coincide con una época clave en el desarrollo de la humanidad, en su pensamiento, arte, cultura, ciencia, etc. Para poder entender un poco esto, que también sin dudas hizo a las influencias artística y humana del El Bosco, veamos:

alquimia En el año 1450 se publican las 78 cartas del Mazo de Tarot de Sforza, el Libro de Abramelin aparece más como una especie de novela que como un libro de fórmulas mágicos teúrgicas - goéticas.
alquimia En 1453 cae Constantinopla, causando la dispersión de muchísimos de los escritos Griegos trascendentales, aportando un desarrollo extra a la cultura occidental.
alquimia En 1455 nace Johannes Reuchlin.
alquimia En 1462 nace Johannes Trithemius.
alquimia En 1463 el Papa Nicolas V autoriza el establecimiento de la Inquisición, a modo de investigar la herejía entre los Marraneos. Nace Pico de la Mirandolla.
alquimia En 1471 Ficino traduce el Corpus Hermeticum.
alquimia En 1474 Fernando e Isabel asumen el trono.
alquimia En 1475 Sale a la luz Pretiosissimum Donum Dei (El más preciado don de Dios), texto alquímico conteniendo 12 imágenes muy especiales (en la actualidad solo existen 60 copias).
alquimia
En 1476 George Ripley escribe Medulla Alchemiae.
alquimia En 1477 Thomas Norton escribe Ordinall of Alchemy.
alquimia
En 1484 Cristhian Rosenkreutz, el fundador del Rosacrucismo, muere, tal como lo dice la Confessio Fraternitatis. Avicena escribe De Anima.
alquimia En 1485 es publicada Summa Perfectionis, atribuída a Geber.
alquimia En 1486 Se publica el Malleus Maleficarum.
alquimia En 1488 se imprime la primera versión de la Biblia Hebrea. La figura de Hermes Trismegistos es colocada en el mosaico del pavimento de la Catedral de Siena.
alquimia En 1489 se publica Libri de Vita de Ficino.
alquimia En 1494 se publica De Verbo Mirifico de Reuchlin.
alquimia En 1499 muere Ficino.

Sin dudas algunos de estos acontecimientos y sus consecuencias, influenciaron la carrera humano - mística - artística de El Bosco. Tal como trataremos de reflejar a continuación.


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Jerónimo ...........
¿fue en un Bosco o un Jardín?


El universo de El Bosco parece ser una fórmula muy personal de aquel universo compuesto por los reinos y jerarquías extraídos del mundo hermético - místico - religioso de occidente más la consideración de aquellos creados y concebidos por su propio e incansable ingenio.

Que cuando los vemos plasmados en sus obras, parecería que se confunden, se amalgaman, se fagocitan, se generan y degeneran con cada visión.

Sin embargo, penetrando en la obra de ese universo confundido a prima facie, se empieza a descubrir un orden, que parecería tramado con una perfección, que nos llevan a concluir sin la mínima duda, que El Bosco era un certero conocedor de ciertas claves y misterios, extraídos del hermetismo, y aquel juego alquímico planteado entre los misterios de la naturaleza universal y el hombre buscador.

Siguiendo la tradición de los misterios, El Bosco es consecuente con la costumbre que venía siendo practicada por los adeptos alquimistas, no expresando con claridad la profundidad del mensaje que menciona y muestra en sus obras, por el contrario con toda fuerza y propósito los cubre de varios velos, tal que el mensaje verdadero pasase inadvertido para el profano, y solo pudiese ser captado por aquel poseedor de las claves, el iniciado en los misterios. Por ello, desde una mirada superficial, parecería que el mensaje pictórico de El Bosco parezca ambivalente, retorcido, extraño, y hasta cargado de cierta cosa «demoníaca» y perversa. Pero una mirada más atenta, nos dice que el Artista Holandés conocía con perfección la simbología alquímico - hermética, y desde allí que podamos y hasta debamos considerarlo un iniciado, un adepto en el misterio hermético.

De sus obras, una importante cantidad sigue este lineamiento, donde El Bosco deja ver su pasión y esfuerzo por mostrar misterios velados detrás de un entreverado simbolismo, oscuro y hasta siniestro. Pero, es tal vez «El Jardín de las Delicias», la muestra más importante de su obra, donde esta meta es alcanzada y hasta superada en sí misma.

El Jardín de las Delicias está compuesta por tres paneles: El Jardín de las Delicias en el centro, El Paraíso terrenal a la izquierda y El Infierno Musical a la derecha.

En este tríptico, El Bosco nos presenta un mundo que asciende hacia el estado de redención o podríamos decir de reintegración por medio del proceso de la putrefactio (putrefacción), cuyo proceso nos es mostrado por medio de una gran cantidad de símbolos alquímicos estratégicamente constelados sobre la pictografía. De estos, el símbolo principal representado es aquel símbolo de la Conjunctio (Conjunción).

En el panel medio, El Bosco nos muestra una cantidad de seres como absortos enlazados y poseídos en los placeres del amor en el interior de esferas transparentes. Estas figuras dispuestas en parejas, en extraños actos amoroso sexuales, representan la unión del Azufre y el Mercurio alquímicos, de la Tintura Roja y Blanca, de aquellos contrarios alquímicos, personajes centrales de la Obra, de los cuales se debe parir u obtener el Oro Filosófico en el interior de este Huevo Hermético.

Estas extrañas cámaras nupciales esparcidas en el panel central, están evocando el momento en el cual, el elemento volátil y el elemento fijo de la materia de la Obra se disuelven conjuntamente y se unen profundamente, fundiéndose en uno, y formando el Andrógino, aquel Rebis Alquímico, simbolizado por un hombre que separa sus piernas, o bien por aquel hombre vestido a la manera de un príncipe, que posee dos cabezas. Este Andrógino es símbolo de la Piedra Filosofal, aquella meta de la Obra.

Podemos observar la posición de las manos en forma de vágina o matriz femenina, quizás simbolizando la idea de generación o de nacimiento.

En los principales cánones de la Alquimia, podemos leer que: «El casamiento del Azufre y el Mercurio, el Sol y la Luna, el Rey y la Reina (véase Las Bodas Químicas de Cristhian Rosenkreutz), es el símbolo principal de la Alquimia. Fundada en la idea que con la pérdida de la gracia original, de aquel estado «edénico», el hombre se encuentra naturalmente dividido interiormente y no recobra su integridad hasta que reconcilia las dos fuerzas, cuya discordia actual lo debilita y es sinónimo de caída.

La recuperación de aquella naturaleza completa (Reintegración de los Seres) del hombre es la condición previa y fruto de la unión con Dios. Este casamiento de las dos fuerzas psíquicas, masculina y femenina, conduce finalmente a las bodas del espíritu y del alma, y así como dice el Corpus Hermeticum que el espíritu es Dios en los hombres, entonces la unión alquímica es afín al llamado matrimonio místico entre Dios y el Hombre».

El símbolo del Matrimonio Místico (Conjunctio) está fuertemente ligado a la muerte. En el casamiento místico el Mercurio se incorpora al Azufre y viceversa, ambas fuerzas «mueren» en su calidad individual, y en la de antagonistas y oponentes. Entonces, la Luna (Alma) variable y reflectante como un espejo, se une al inmutable Sol (Espíritu), de manera que de la muerte de ambos resulta el Andrógino Iluminado, aquel Puer Divinus.

Pero debemos entender que, El Bosco no se limita en su obra solo al Huevo o Vaso alquímico y lo que sucede en él durante el proceso mismo. Sino que también aprovecha e incorpora el símbolo alquímico del Baño. Recordemos que los alquimistas representaban al Rey y a la Reina en un Baño (entiéndase que muchas veces este Baño, como una limpieza previa que podía suceder por agua o inclusive por fuego) antes del coito místico, o inclusive que este coito sucedía dentro del agua.

El Jardín de las Delicias nos muestra a las parejas en el agua, en el momento de satisfacer sus impulsos amorosos, en su mayoría expresado por cierta carnalidad sexual. Y es importante en este sentido recordar que, el agua es materia fundamental en la Alquimia, esa agua mercurial, también muchas veces denominada «tierra».

El Huevo ha sido desde siempre en la tradición símbolo del Alambique, aquella herramienta del laboratorio, que contenía el fermento alquímico, siendo de muy especial significación en el genio inspirado de El Bosco.

En los antiguos tratados y textos de la Alquimia, el Huevo era la imagen del Universo y de la Gran Obra, pero también la imagen del Alambique lleno de productos destinados a la esa «cocción canónica».

En el panel central, vemos a uno de los personajes que está en el carrousel del centro (que es el centro geométrico del panel) sosteniendo un huevo en equilibrio sobre la cabeza, mientras más allá una multitud se acerca a la entrada de otro huevo para ser engullida.

Un hombre en posición invertida y con sus piernas abiertas (símbolo del Andrógino) mantiene entre ellas un huevo, del cual nace una cigüeña (símbolo de alta importancia en la Alquimia).

En El Infierno Musical aparece un hombre - huevo, cuyas piernas son árboles huecos y cuyos pies son dos naves.

Así, el Huevo para los alquimistas es el símbolo del Alambique u Atanor, o sea, el lugar en donde se produce la cocción de los elementos destinados a la consecución de la Piedra.

Este Atanor, no es otro que el propio cuerpo del hombre, lugar natural en donde se engendrará la Piedra.

En Practica del Arte Alquímico de María la Profetisa, se habla de la preponderancia del Vaso o Huevo Filosofal, de la siguiente manera: «Todos los filósofos enseñan estas cosas, excepto el Vaso de Hermes, porque es divino, escondido y viene de la sabiduría del Señor del Mundo y aquellos que lo ignoran, no saben del régimen de la verdad, a causa de la ignorancia del Vaso de Hermes». En la misma forma, en el opúsculo anónimo Ludus Puerorum (Juego de Niños) se indica: «Es en el Huevo o Vaso de los Filósofos donde nuestra Piedra debe ser colocada, a fin de que por el fuego y el arte sea perfeccionada». Al respecto Moriero dice: «Si los antiguos sabios no hubiesen encontrado el Vaso o Huevo en que ha de estar nuestra Piedra, nunca habrían llegado a la perfección de este magisterio». Y asimismo prosigue: «Conoce la medida o el grado del Vaso o Huevo de nuestra Obra, porque el Vaso o Huevo es la raíz y el principio de nuestro magisterio. Y este Vaso es como la matriz en los animales, porque en ella engendran, conciben y nutren igualmente la generación. Por ello, si el Vaso de nuestro magisterio no es conveniente, toda la Obra es destruida y nuestra Piedra no produce el efecto de nuestra generación». Se ha dicho también: «El verdadero Atanor, aquel utilizado para la Obra Mayor, es el cuerpo humano y por consiguiente una imagen simplificada del cosmos. Lo más importante del Horno - Atanor - Huevo es el fuego.

El fuego representa la fuerza erótica que debe ser excitada y dominada para provocar la concentración interna. Se entiende por qué los alquimistas previenen siempre contra el fuego demasiado vivo o inconstante (Régimen de los Fuegos). Este fuego es avivado por una corriente de aire que circula en el interior del horno. Indicando al importancia de la respiración regulada del cuerpo humano. En el interior del cuerpo humano el recipiente - huevo se localiza en el plexo solar, Para un arte espiritual se debe hacer del cuerpo la base metodológica».

La Nave es un símbolo al cual los alquimistas dieron diferentes significados, puede representar tanto el Mercurio, como Materia Prima, como también el Alambique en el cual se ejerce la Gran Obra.

En El Infierno Musical, encontramos al hombre - huevo sostenido por dos pequeñas naves.

En El Jardín de las Delicias (parte central), se ve una nave que transporta una mujer que experimenta las insinuaciones de un negro. Siendo ésta, una clara alusión a la Conjunctio que debe desarrollarse en el Alambique - Nave de la Obra Alquímica.

La Nave es el cuerpo, la materia. Los negros que pululan en El Jardín de las Delicias son evocaciones constantes de la fase Nigredo o Putrefactio (Putrefacción), que da comienzo a la Obra. Recordemos las tres etapas del proceso alquímico: Nigredo o fase Negra (Putrefacción), la Albedo o fase Blanca (Purificación) y por último la Rubedo o fase Roja (consecución de la Piedra). La Nigredo es la desintegración de la materia en nuestro interior, la muerte y putrefacción del Rey y la Reina a través de la Conjunctio.

Otro símbolo es el de La Fuente de la Juventud, que ofrece en sus aguas el elixir de la larga vida, siendo un símbolo central en la estratégica simbólica alquímica.

El Jardín de las Delicias presenta en su centro un alto alambique, emergiendo su cuello de una media luna. Del cuello, fluyen dos fuentes de agua mágica que cae sobre el lago que se encuentra en su base. Un personaje traga con placer esta agua que brota de la fuente.

Este mismo motivo de la Fuente, es presentado por El Bosco en El Paraíso terrenal, donde vemos a Adan y Eva en el paraíso. En el centro de un estanque se alza otra elegante fuente con variadas salidas de agua.

Es importante recordar aquí, la relación existente entre estas fuentes que vivifican y los baños que hacen las delicias de la humanidad. Fuentes y baños se encuentran constantemente en varios tratados alquímicos. Por ejemplo en el Rosarium Philosophorum de Arnaldo de Vilanova, podemos ver al Rey y la Reina sentados en un estanque lleno de agua, donde realizan el coito bajo los augurios del Sol y la Luna.

En De Sphaera, se encuentra una miniatura que coloca a la fuente de la juventud bajo la influencia de Venus, una joven rubia que tiene una rosa y un espejo en las manos y su vientre está decorado por una estrella de ocho puntas, la estrella polar.

En el plano central de la obra de El Bosco, podemos ver un estanque circular en torno al cual gira un carrousel de hombres montados sobre todo tipo de animales. Mujeres y negros juegan dentro del estanque, cuervos negros y cigüeñas blancas se posan en la cabeza de las mujeres.

Estas oposiciones entre el color blanco y el color negro corresponden a las dos operaciones alquímicas anteriormente mencionadas: la Nigredo o Putrefacción y la Albedo o fase blanca, preparación de la fase roja definitiva, punto final de la Obra.

Podría ser, solo como una especulación, que esta obra de El Bosco esté dedicada a la Obra en Blanco, ya que la fuente central muestra una gran media luna, símbolo inequívoco de la Plata. Siendo esta Plata, no la Plata material como tal, sino que es a su vez el símbolo de la consciencia purificada, que es el estado que precede a la Piedra Roja, el Sol, el Oro, estado de iluminación del iniciado. Por ello podría ser la pintura en su totalidad el proceso iniciático primario para comenzar la segunda etapa iniciática o aquella conocida como iniciación interna o iniciación mayor, a la cual no puede llegar sin haber soportado el paso y sufrimiento iniciático de la Obra en blanco del iniciado.

Todas estas observaciones nos permiten suponer que El Bosco era un iniciado, o por lo menos estaba relacionado con una escuela de iniciados en la Alquimia. Mostrándonos por un lado las regiones infernales y por el otro los jardines celestiales. Siendo esta dicotomía, la expresión más intensa de la melancolía del iniciado que lucha contra las tentaciones del mundo y su alegría en la iluminación final. Dicotomía y dualidad, sin la cual la iniciación no tendría sentido ni fundamento.   

En El Jardín de las Delicias, hombres y mujeres, negros y blancos, se «abandonan» a las caricias amorosas, continuando la alusión a las dos fases de la Obra: putrefacción y purificación, concibiendo la idea de que una sin la otra no pueden gozarse o acariciarse, precediendo el éxtasis de la fase en Rojo, el León Rojo, el Hijo de la Filosofía, la Piedra Filosofal y todos aquellos apelativos que esta idea insinúa.

En esta misma pintura, el desfile de la lujuria está representado por los animales cabalgados: panteras, leones, ciervos, jabalíes, y otros. Todos ellos símbolos de las pasiones, como un mensaje al iniciado de que debe dominar los instintos y las pasiones, simbolizadas por estos animales. La procesión no puede ser más explícita, son iniciados que han alcanzado un cierto grado de sabiduría y utilizan la energía sexual para la transmutación.

Muchas de las parejas que aparecen en el centro tienen un fruto rojo sobre la cabeza o en sus manos. Las mujeres tienen cuervos negros sobre la cabeza (símbolo de la fase Nigredo, disolución del Mercurio y del Azufre vulgares). La imagen de la pareja en el interior de la bola transparente es un motivo constante en los texto alquímicos, es la conjunción o disolución perfecta que sobreviene en el alambique, esto es, en el interior del cuerpo humano, la muerte del Rey y al Reina para que de sus cenizas nazca el Hijo de la Filosofía.

De la misma forma, en El Infierno Musical, el condenado que defeca monedas de oro (de la Putrefacción surge el oro de los alquimistas, el Sol espiritual, la Piedra Filosofal), el condenado que vomita rechazando las cosas no asimiladas por el proceso alquímico, el árbol hueco, el alambique natural de donde se cuecen el Mercurio y el Azufre, equivalente al cuerpo humano, el hombre huevo, cuyas piernas reposan sobre dos pequeñas naves, alusiones al carácter esencial del hombre, que es el alambique natural en cuyo interior se produce la Gran Obra, la conjunción del Mercurio y el Azufre purificados, principios femenino y masculino, reunidos en el Andrógino.

Sin dudas, El Bosco conocía perfectamente el bestiario alquímico.  

En El Paraíso Terrenal, todos los animales beben de la fuente. Podemos ver a un unicornio (símbolo alquímico del principio masculino del Azufre) y a un toro que nos muestra el lomo. Entendiéndose que el carnero y el toro, en su significado zodiacal señalan dos períodos astrológicos bastante favorables a las operaciones de la Gran Obra. El unicornio es uno de los símbolos preferidos de los alquimistas, imagen del principio masculino activo, y es por eso que lo encontramos generalmente acompañado de una virgen, imagen del principio pasivo.

En esta misma pintura, El Bosco nos muestra también dragones, cuervos y cisnes. En los tratados alquímicos el dragón es símbolo polivalente que puede significar tanto el caos como la materia prima. Simboliza también la putrefacción. A menudo, se representa al alquimista armado como un guerrero luchando contra el dragón, intentando elaborar el oro a partir de la materia prima a la que son reducidos los metales o estados de consciencia impuros. Si el dragón tiene tres cabezas, como tiene el tríptico considerado, significa la extracción de las tres materias de la Obra: la Sal, el Mercurio y el Azufre. Del mismo modo que la serpiente, el dragón puede ser Ouroborus e ilustrar el mismo principio del Uno-Todo.

El cuervo de negras plumas encarna la materia en fase de putrefacción o Nigredo. Mientras que el cisne, imagen de la blancura, simboliza la materia en fase de purificación o Albedo.

Jerónimo.............¿estuviste en Woodstock?

 

Fraenger conjetura una relación existente entre El Bosco y los Homines Intelligentiae (escuela difundida por Alemania y los Paises Bajos desde principios del Siglo XV, influenciada directamente por los Hermanos del Libre Espíritu).

Los Hermanos del Espíritu Libre entendían el acto sexual como un recreo paradisíaco en este plano, y defendían en particular la unión del amor espiritual y el sensual para restablecer al inocencia de los progenitores, o en la originaria identidad hermarfrodítica de Adan todavía conteniendo en sí a Eva.

En el panel central de El Jardín de las Delicias, encontramos referencias constantes a esta unión sexual o Conjunctio como medio de redención, todo ello en la base de la doctrina hermético - alquímica, que el iniciado debe descender a las aguas pestilentes de la Estigia, morir y renacer a una nueva vida más esplendorosa, ahora en otro plano.

Para los alquimistas el descenso a los infiernos es efectuado por el símbolo de la unión sexual, la Conjunctio Oppositorum, la unión de los principios opuestos, macho - hembra, Azufre - Mercurio, Rey - Reina. Esta unión produce la muerte de ambos elementos para la formación de un tercero que no es otro, que el Hijo de la Filosofía, el Puer Divinus, la Piedra Filosofal, el Elixir de la Vida Eterna, que a su vez es un estado de perfección conseguido por el iniciado, por medio del cual el acceso al conocimiento es logrado definitivamente. Así, de esta manera, se logra el estado permanente, del hombre totalmente regenerado, reintegrado, «salvado», y devuelto a su función mediadora entre el cielo y la tierra.

..........parado frente al Tríptico del Jardín de las Delicias, en ese excesivo lugar que es el Museo del Prado, mi ocasional acompañante me dice: «-sin dudas obra de un loco»......me reí con saña frente a él, pensé en el Arcano 0 del Tarot......volví a reírme y le dije: «-sí, estas totalmente en lo cierto......cuando salgamos de este templo, te invito a brindar y beber por su locura-» (Conversaciones con el Angel Caído - Noches en el Parque del Retiro de Gabriel P. Naude)