El Arte Oculto

Ben Fernee

¿Arte oculto? ¿Qué es eso? ¿Acaso importa?

¿Qué es entonces el arte oculto? Es el arte que surge de la intuición producida por la actividad dentro del ocultismo y la exploración de los puntos de vista de la filosofía del ocultismo. Lo que puede sorprender al observador general es que estas actividades y visiones del mundo son consistentes y coherentes. Existen diferentes sistemas de ocultismo, pero la mayoría tienen sorprendentes similitudes. Comparar los sistemas de ocultismo es como ver mapas de carreteras y ferrocarril de un mismo país. Se ven diferentes, e implican diferentes formas de moverse, pero se asignan el mismo territorio y comparten muchas de las mismas características. El arte que se produce como una expresión de estos sistemas ocultos es una ventana a través de la cual podemos vislumbrar el mundo del ocultismo. De igual forma que nuestra visión de la realidad cotidiana tiene mucho en común con la que suelen tener quienes nos rodean, el  arte oculto nos muestra  la percepción del mundo que los ocultistas tienen y a la vez vemos que suele tener muchas características que una y otra vez aparecen, como puntos de vista compartidos y recurrentes.

¿Cuáles son los temas comunes de estos sistemas ocultos, y cómo se expresan en el arte oculto. El más notorio es la idea de que hay otros ámbitos aparte del mundo material, al que podríamos referimos como el mundo “real” o, más bien, tangible. A menudo, estos otros reinos se conocen como "astral", y ha sido una preocupación permanente del ocultismo trazar mapas de estos reinos, y explorarlos. Gran parte del arte oculto simplemente recoge percepciones de estos otros reinos astrales.

“Wow”.  Oigo el grito materialista. "¡Pura basura! El mundo que toco es el mundo real, hablar de otros mundos es una tontería sin sentido!". La cuestión de si los reinos astrales tienen una existencia objetiva o no es un tema al cual los ocultistas dedican muy poco tiempo. Muchos asumen que existen, y luego siguen adelante y los exploran. Otros pueden aceptar la incertidumbre, pero asumen que es útil  suspender la incredulidad y actuar bajo el supuesto de que el mundo astral existe realmente ahí afuera. En relación con el arte, la pregunta es apenas relevante. Cualquier entusiasta del arte acepta la importancia del reino de la imaginación. El reino astral puede ser considerado como un caso especial del reino de la imaginación. Muy especial, de hecho. Para los ocultistas que trabajan es inmensamente más importante que cualquier ensoñación diurna. El reino astral para el viajero astral es un mundo en el que las verdades arquetípicas se pueden encontrar con gran claridad, despejada de las distracciones y confusiones de la vida cotidiana.

De hecho, el ocultista usualmente considerara que el mundo astral es la verdad por detrás del mundo "real". Y muchos adhieren a la teoría de que los eventos del mundo astral, en su debido momento, se manifiesta en el mundo físico. Este es el caso del microcosmos, ya sea una persona o un objeto, y del macrocosmos. Ha sido la preocupación permanente de los ocultistas trazar el mapa de aquello que hay  por encima del mundo físico. La descripción Kabbalista del Árbol de la Vida, por el que la Fuerza Vital Universal desciende a la manifestación física, es sin duda una de las visiones del mundo más elegantes y sofisticadas disponibles para el ocultista. El mito del Génesis y la historia de la caída del hombre se enriquecen cuando se interpretan con el sostén de la Kabbalah. Esto hace que el arte oculto se torne muy importante para el artista de lo oculto. No sólo la imagen puede ser la visión de una verdad más grande que la que podría ser capturada por una cámara,  sino que el acto mismo de la creación de una imagen a partir de una percepción astral es el acto mismo de manifestar de forma física algo que, de otra manera, permanece de forma puramente intangible. Este proceso es un espejo del acto de la encarnación microcósmica, que trae un niño al mundo; así como también, de forma macrocósmica, es un espejo de la acción del Creador. ¡No es extraño que algunas tradiciones religiosas sean tan quisquillosas con respecto a la representación de ídolos!

Así, el arte oculto puede ser una ventana hacia el reino astral. Pero, ¿qué es lo que podemos ver en esta ventana? Aquello que es visto tiende a mezclar lo esperable con lo inesperado. Los puntos de vista y las prácticas ocultas del artista puede involucrar técnicas de meditación en base a una serie de imágenes y/o la memorización de sofisticados sistemas de simbolismo. No es de sorprender que estas creencias y prácticas proporcionan un vocabulario visual que informa a las visiones, de hecho, están destinados a tener esa función. Varias de las obras que se enmarcan dentro del arte oculto surgen a raíz de meditaciones sobre un símbolo que conforma parte de un vocabulario compartido por un conjunto de practicantes. Algunos de estos símbolos compartidos son llamados Dioses y Diosas, tienen títulos, atributos, asociaciones y correspondencias particulares, una naturaleza especial, y se representan de una forma reconocible para quienes comparten el símbolo. En este sentido, el arte oculto se asemeja muchas veces al arte religioso de los siglos anteriores. De hecho, los Dioses y Diosas son a menudo extraídos de panteones antiguos. Puede sorprender al observador general para encontrar que, por ejemplo, los dioses y diosas egipcios viven hoy en día en la imaginación de los ocultistas modernos. La concepción moderna de estas deidades se diferencia de la de los antiguos egipcios, pero incluso los dioses tienen que mantenerse al día con los tiempos. Incluso, las modernas concepciones de un Dios o Diosa puede utilizar un conjunto de ideas extraídas de la ciencia moderna. Algunos ocultistas sugieren que los dioses son un poco más viejos ahora, ¡y que sus complejas interrelaciones han cambiado!

El arte oculto moderno es, sin embargo, radicalmente diferente del arte de los templos del antiguo Egipto, o incluso del arte moderno que hoy en día se realiza dentro de una tradición hindú o budista. Estas formas tradicionales del arte religioso representan a las deidades según una iconografía precisa, común a todos los artistas que trabajan con esas tradiciones. Los seres retratados por los artistas de lo oculto también tienen una iconografía compartida, pero se trata de una iconografía que con todo su corazón abraza el espíritu artístico moderno que defiende la nobleza de la percepción individual y la expresión singular del individuo. Esta es una fuente de excitación para el espectador, imágenes familiares puede ser representado de forma inesperada, pero el potencial de lo oculto es más grande que esto. Las imágenes presentadas pueden ser una sorpresa no sólo para el espectador, sino también para su mismo realizador. Así como el mundo físico nos puede presentar con vistas e imágenes inesperadas, mediante las cuales el artista puede muchas veces experimentar lo oculto, y formar un registro; las visiones  del astral muchas veces son igualmente inesperadas. De hecho, el proceso creativo del arte oculto tiene por  usualmente como método el evitar que intervenga la mente consciente. El materialista puede aceptar esto, al tiempo que niega la existencia objetiva de los reinos astrales. Aún así, incluso un materialista de tal talante podría, al tiempo que niega toda realidad, excepto la material, aceptar que las percepciones propias de viaje astral puedes ser vistas como una forma útil de explorar la imaginación, y más allá de ello,  una herramienta útil para el encuentro con el inconsciente.

Algunos sienten que no tiene sentido preguntarse si la experiencia de la visión astral es una meditación puramente interna o una visión real de otro reino que realmente existe más allá del espectador y puede ser visitado por los demás, al igual que una calle o un edificio en el mundo físico. Señalan que Jung hace mucho tiempo señaló que nuestro inconsciente y los símbolos   que golpean en la puerta de nuestra mente consciente son compartidos. Se refirió al "inconsciente colectivo". Si las prácticas de la artista de lo oculto acceden a la conciencia colectiva, entonces, sus visiones pueden ser atisbos de algo que forma parte de todos nosotros y es más grande que cualquiera de nosotros. Los "reinos astrales" de hecho podrían existir más allá de la imaginación del individuo, serían parte del Universo que todos compartimos. El astronauta visita lugares que forman parte de nuestro universo, pero que la mayoría de nosotros no llegamos a ver. El ocultista, o el  "psiconauta" (por tomar un término de Pete Carroll) puede vislumbrar aspectos del inconsciente que todos compartimos y que tiene relevancia para todos nosotros. Su arte nos permite compartir esos vislumbres.

Existen numerosas corrientes en el arte oculto que tienen una relevancia más allá del artista individual. Voy a relatar dos que me interesan, como ejemplos. Ellos no son de ninguna manera necesariamente los más evidente o comunes. Los elijo un poco por capricho o gusto personal


Dibujos automáticos de Austin Osman Spare


Austin Osman Spare es quizás el artista de lo oculto más conocido, murió en 1956, siendo una especie de ermitaño. En su juventud, su dibujos habían sido aplaudidos por el establishment del arte yse perfilaba para ser una celebridad dentro del mundo del arte. Sin embargo, en la década de 1920, rechazó violentamente ese mundo de lujos que no le despertaba interés y regresó a su barrio natal en el este de Londres, donde vivió en circunstancias muy modestas generando imágenes que han cautivado a muchos ocultistas hasta nuestros días, y lo continuarán haciendo para las generaciones de ocultistas por venir. De su obra, llama la atención particularmente el desarrollo de la técnica del dibujo automático, en donde las imágenes se manifiestan a través del artista, en lugar de ser conscientemente ideadas. Habló de su iniciación en la brujería, y habló de los Sabbats y los dibujó. Sus dibujos son imágenes impactantes de las seres retozando en prácticas sexuales, pero también son profundamente enigmáticos. Pues bien, dada la forma en que él habló sobre el Sabbat, se piensa que no eran reales lcomo fenómenos físicos, sino que lo fueron en un espacio de su mente, o en el reino astral, que podría ser visitado y vivido. Esto armoniza con la forma actual en que los brujos  de hoy en día operan al experimentar la tradición sabático su rito. Andrew Chumbley fue uno de los ejemplos más sorprendente. Así que tenemos un reino de la imaginación, compartida por un número de personas, que pueden ser experimentados, y luego registrados para la posteridad a través del arte.


Dibujos automáticos de Austin Osman Spare (1916 c.)

Ahora bien, esto se pone realmente interesante. En la década de 1920, Margaret Murray sugirió que los relatos medievales del Sabbat eran ciertos y describió las reuniones reales de un culto que había sobrevivido desde tiempos pre-cristianos. Los historiadores modernos rechazaron esto, diciendo que los relatos eran falsos, siendo sólo producto de las proyecciones de los inquisidores para que sus víctimas indefensas fueran torturadas y para que confesaran. Todo lleva a asumir que los relatos de Sabbats  describían acontecimientos reales de hechos que se daban en el mundo, excepto que no eran realmente certeros y verdaderos con respecto a qué era aquello que sucedía allí. Pero ¿y si los brujos medievales experimentaban el Sabbat como los brujos modernas sabbáticos hacen ahora, como un sitio mental compartido al que era posible acceder?. Tal vez consumiendo drogas psicoactivas (ungüento volador) que se aplican a las membranas mucosas en estado de excitación sexual (viajar en el palo de la escoba). Debemos recordar que los límites estrictos entre los sueños, la imaginación y la realidad son, quizás, una innovación moderna.

Por supuesto, muchos de los relatos nacieron a raíz de torturas horribles, pero quizás incluso esto también puede lanzar la mente hacia los reinos extraños. Por supuesto, los cazadores de brujas tenía ideas preconcebidas sobre la naturaleza del culto de las brujas, que luego trataron de confirmar. Pero tal vez el Sabbat fue el trasfondo de una sociedad convencional, sexualmente reprimida. Los cazadores de brujas buscaron a los participantes de ese trasfondo, y otros buscaron participar de alguna manera dentro de ese trasfondo. Los historiadores modernos han encontrado fascinantes relatos medievales de los cultos religiosos de ensueño, que celebraban reuniones en los sueños de sus miembros. También parece que algunos cazadores de brujas consideraban a los relatos de los Sabbats que escuchaban como falsas ilusiones, sin embargo, consideraban que eran ilusiones alimentadas por el diablo y ejecutaban a los desafortunados que las concebían. Tal vez, aquello que estamos buscando es un espacio mental, o un reino astral, el Sabbat, que podría ser la sombra onírica de la sociedad en un estado de vigilia convencional. Es un reino oculto que el artista puede visitar ahora, de igual forma que ha sido visitado por siglos antes que nosotros.

Otro ejemplo: el contacto con las entidades desencarnadas pre-humanas ha sido una preocupación constante de ciertas corrientes del ocultismo. En 1919 Aleister Crowley publicó su comentario sobre el libro de H.P. Blavatsky, “La Voz del Silencio”. Él la acompañó con un dibujo de un ser al que llamó LAM. Crowley afirmó que este ser era un miembro de una hermandad oculta de inteligencias pre-humanas que inspiraron tanto la obra de Blavatsky como la de él mismo. Esta imagen ha fascinado a muchos, es un tema recurrente trabajado por varios artistas de lo oculto. La figura tiene un parecido sorprendente con la representación moderna más común de los extraterrestres, a veces llamados "los grises". Así que vemos una imagen publicada en una oscura revista de ocultismo, que no fue  reeditada hasta 1972, aparentemente influyendo en la concepción popular de la inteligencia extraterrestre.

"LAM", por Aleister Crowley


La popularidad de la ciencia ficción ha hecho de esta imagen un icono cultural importante. Ha entrado en la imaginación popular hasta el punto que ahora es un juguete de los niños en todo el mundo. Esto refleja el destino de los pequeños hombres verdes de antaño. En el siglo 19, las Hadas, eran temídas como espíritus de la naturaleza poderosa, impredecibles y malévolas, luego se trivializaron y engalanaron para divertir a los niños. Como acotación al margen, se ha observado que los cuentos de hadas y los relatos sobre extraterrestres tienen características comunes. Los cuentos modernos sobre ovnis hablar de secuestroso abducciones donde el tiempo se detiene o se acelera y se realizan experimentos de muestreo genético. Los antiguos cuentos de Hadas describían a  personas que eran raptadas de la tierra y llevadas a la tierra de las hadas, y la tradición de los "intercambios", donde en secreto un bebé humano era cambiado por un niño de las hadas sugiere un programa genético.

A pesar de arte oculto es formado por varios sistemas de creencias, uno ciertamente no tiene por qué adoptar estos sistemas de creencias para apreciar los resultados. Se puede considerar como un género enérgico y confiado de arte folklorico. Tiene un vocabulario visual complejo y rico. En realidad es difícil pensar en cualquier otra forma de arte popular que tenga, ni de lejos, el mismo grado de sofisticación en su iconografía. Aunque algunos de sus practicantes son claramente grandes artistas consagrados, también sucede que muchos no tienen una dedicación completa al arte o resultan ignotos para el gran público, e igualmente han logrado producir algunas de las imágenes más interesantes. Estos pueden considerarse como ejemplos de arte naïve. El arte oculto es verdaderamente sorprendente, las imágenes pueden ser vibrantes y profundamente inquietantes. A diferencia de otras formas de arte, el arte oculto busca su inspiración en un sitio que está más allá de los confines de nuestra mente consciente. De vez en cuando, lo que encuentra.

Ben Fernee es, desde hace décadas, el dueño de la tienda londinense Caduceus Books, una de las más importantes en el mundo en la venta de incunablesy ediciones descatalogadas de la literatura hermética y la alquimia, así como de objetos de arte producidos por algunos de los ocultistas más conocidos.

© Ben Fernee. Publicado con permiso del autor.
Traducción por Julián Moguillansky